Entre Best sellers y long sellers

Cuando hablamos de libros también hay un aspecto que no hay que descuidar y sobre todo si implicamos a las editoriales: las ventas. Los autores queremos que nos lean y las editoriales quieren vender. Bueno, a los autores también nos viene bien la venta ¿no es cierto?

Hoy voy a hablar sobre dos conceptos que seguro que te son familiares: los best sellers y los long sellers. Quizás luego puedas decidir dónde te gustaría ubicar tu obra. Soñar es gratis.

Un best seller es un “superventas”. La definición de la Rae incluye no solo a la obra literaria si no también a una obra musical que sea muy exitosa a nivel comercial. Cuando hablamos de grandes cifras de venta no tenemos una cifra específica que se tenga que superar para que una obra sea considerada un best seller. Lo que sí es cierto es que detrás de un superventas existe una estrategia de marketing y mucha promoción

No todos los autores ni todas las editoriales cuentan con los medios para desplegar tales estrategias que hacen popular  a un libro.

Otra cosa que suele achacarse a estas obras es que no siempre van a acompañadas del concepto de calidad. Quizás la obra venda porque su autor es muy conocido como ocurre en el caso de deportistas, cantantes, actores…que se lanzan a la escritura. O, quizás la obra causa sensación por lo polémico de tu temática.

Hay fenómenos como “Cincuenta sombras de Grey” de E. L. James que no han recibido respaldo por la crítica literaria por su escaso valor en términos de calidad literaria. Aprovecho el ejemplo para introducir otro concepto relacionado con las ventas que es el de “Underdog”. Se trataría precisamente de lo que sucedió con las Cincuenta sombras. Se trata de un manuscrito sobre el que no se tienen depositadas muchas expectativas pero que por caprichos del mercado acaba posicionándose como best seller. Este es el sueño de cualquier editorial.

 

 

 

 

 

Si pensamos en best sellers se nos vienen varios a la mente. En seguida, quizás, el más popular de nuestro siglo XXI que es en realidad un mega best seller: Harry Potter de J.K. Rowling. Hace veinte años hubiera sido inimaginable que una obra vendiera a este nivel por razones logísticas y por la globalización en la que estamos inmersos. En estas campañas que se lanzan a nivel mundial se hacen tiradas en varios idiomas a la vez y la distribución llega a todos los continentes.

 

 

 

Os dejo un ejemplo y un recomendación mía de un best seller. Me ha costado mucho escoger solo uno y me inclino por la literatura española:

La sombra el viento” de Carlos Ruiz Zafón. Apostar por este autor es una apuesta segura, las editoriales lo saben y es que ésta, su primera novela de la saga, vendió 15 millones de ejemplares y se tradujo a diferentes lenguas. Él contaba en una entrevista la emoción que sentía cuando una lectora alemana le pidió que le señalara en el mapa dónde estaba el cementerio de los libros olvidados. Y, es que esta novela combina intriga, emoción, historias bien hilvanadas y un rincón inolvidable para los amantes de los libros. Brillante.

 

 

 

Vamos con el segundo concepto, Long seller. El mayor long seller de la historia es la Biblia. Esto es así ya que atiende a la definición de que es un libro que se vende mucho por un largo periodo de tiempo. Bajo esta etiqueta encontramos a muchos clásicos de la literatura, como es natural. Lo que le diferencia del caso del best seller es, básicamente, la “caducidad” mientras que el best seller es un boom en long seller ha venido para quedarse.  Los long seller se estudian en colegios, institutos y universidades, se pueden encontrar ejemplares en la bibliotecas particulares en muchas casas, y no caen en el olvido.

Para un autor es un sueño llegar a tener un long seller por el prestigio que eso te puede dar. Le posiciona entre los grandes, entre los expertos en la materia. Es colocar a una de tus obras entre los clásicos, casi como trascender.

También aquí me voy arriesgar ya darte un título, aunque reconozco que ha sido complicado.

Se trata, y aquí va un pequeña confesión, de “El diario de Ana Frank“, uno de los libros que más me ha influido como persona. Escrito en los años cuarenta creo que todos conocemos más o menos las circunstancias. Lo escribió Ana Frank, una niña judía que se escondía con su familia en la buhardilla de un edificio en Amsterdam, para escapar de los campos de concentración. Fueron dos años en los que la niña llevó este diario en el que nos contaba la situación que vivían, cómo trataba de pasar sus días para que fueran provechosos de algún modo, sus sueños, esperanzas…Solo el padre sobrevivió a esta experiencia ya que la familia fue

descubierta y llevada a los campos.

Este libro se publicó en 1947 y, ya en ese momento, fue un éxito de ventas con 34 millones de ejemplares vendidos.

Sin duda, las editoriales prefieren apostar por los autores más consagrados como Arturo Pérez Reverte, Almudena Grandes Mario Vargas Llosa, que les aseguran, por el prestigio y fama que ya han cultivado, la venta sin apenas riesgos, sin embargo, el resto tenemos que seguir luchando. Leyendo mucho y escribiendo todos los días, como siempre te aconsejo este trabajo es para escribir “Una línea cada día”.

No te rindas.

Si te ha gustado esta entrada no dejes de hacer clic para leer la que escribí sobre los Fanzines, esos maravillosos artilugios literarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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