El arte en mi novela : Entresuelo izquierda

He querido dedicar una entrada solo a este tema porque el arte ocupa un lugar importante en mi vida y en la novela. Mi intención ha sido decir algo por medio de referencias pictóricas y hacer una reflexión sobre la belleza, ligada a la figura de la hermosa Olga, sobre la posesión de la “obra de arte”, también y, como reflejo de las vidas y personalidades de algunos personajes.

Tanto en la habitación de Alex como en el piso de otro de los personajes, Otto, hay cuadros. Creo que este es un detalle que puede decir mucho de la personalidad de alguien y decidí utilizar este recurso con dos obras que me gustan especialmente.

Alex tiene en su habitación el enigmático cuadro de Dominique Appia titulado “Entre les trous de la memorie”. Más que el cuadro en sí, lo que tiene es una lámina que es una reproducción del cuadro. Appia es un pintor suizo y este es el primer cuadro suyo que vi. Fue en casa de un amigo y me fascinó, me hizo pensar e indagar más en el curioso mundo de este artista. En sus obras muestra “lo imposible”, lo surrealista. Se le ha comparado con Dalí pero en mi opinión su estilo es propio y se ha ganado su sitio. Su sitio web es una maravilla: http://www.appia-d.ch/

No quiero contar las razones por las que Alex, el protagonista, tiene la lámina de este cuadro en su habitación porque eso es algo que cada cual debe descubrir, pero creo que ese pequeño “caos “que puedes ver en la imagen refleja, en parte, cómo es el.

En cambio, cuando entramos en el ático de Otto, que tiene un pasado ligado al arte, vemos muchos detalles, de mejor o peor gusto en torno al “objeto”. En su salón hay un cuadro grande de Basquiat aunque no se especifica cuál es, ya que la historia la cuenta Alex, y no conoce a ese pintor ni el nombre de la obra, pero podría ser el se esta imagen para que te hagas a una idea.

Jean-Michel Basquiat, pintor nacido en New York, mostró desde siempre apreciación y contacto por la subcultura de la ciudad y el graffitti. En sus cuadros podemos notar su preocupación por la doble pertenencia a minorías étnicas y denunciar situaciones injustas. Basquiat tiene una imagen de “niño salvaje” en el mundo del arte y su leyenda, tras su muerte, ha sido tocada y retocada, hasta ser ya imposible saber qué es verdad y qué es ficción. Sin querer revelar mucho al respecto, también esto es muy relevante para acabar de entender por qué Otto tiene un cuadro (auténtico en este caso) este artista en su vivienda.

En la novela hay uno de los personajes que está muy ligado a una zona francesa considerada la cuna de los pintores impresionistas: Normandía. El nombre de esta corriente viene de un cuadro de Monet “Impresión, sol naciente pintado en Sainte-Adresse en 1872. Las peculiares luces de la región cautivaron a numerosos artistas como Renoir, Monet, Bazille, Pissaro y Blanch marcaron para siempre la historia del arte.

Entre todos ellos hay un pintor bastante desconocido pero real, Couturier, del cual también hay cierta leyenda al respecto. Este autor esta dentro del movimiento “Jeune Painture” que tiene una dimensión abstracta. Sus obras tienen una mirada muy particular. Rene Couturier tiene también una leyenda a sus espaldas y varias historias más o menos verídicas. Una persona me hablo de él, me contó anécdotas y detalles de su vida, y me enseñó el cuadro del cual hablo en la novela, pero os aviso, es de una colección privada y no vais a encontrar su imagen en ningún sitio.

Su dueño además no quiere hacerle ninguna difusión porque este óleo fue un regalo que recibió personalmente del pintor y disfruta de tenerlo en su casa de forma anónima.

En la novela hay otras referencias al arte y apunto a la idea del coleccionismo, de la obsesión por poseer al objeto de arte por el simple hecho de “poseer” y con ello, hago un paralelismo, con Olga, la mujer bella. Sin querer adelantar nada para quien no ha leído la novela, Olga, puede aparecer como víctima de esa posesión que los hombres quieren hacer de ella. Cómo ella luchará para valerse de su belleza o para deshacerse de situación de abuso es algo que dejo abierto al debate. Al mismo tiempo, Otto, aparece como el gran coleccionista, quien acumula obras, da conferencias, acude a una subasta y quiere tener en su casa para sí lo mejor de lo mejor.

Entre estos buscadores obsesionados con el arte y el coleccionismo encontramos que no todos son millonarios y las motivaciones para hacerlo pueden ir desde sentirse poderosos, la exhibición de la riqueza, el ascenso social, la belleza y la experiencia estética o incluso la conservación del patrimonio. Muchos de ellos nos son conocidos como Peggy Guggenheim, Richard Wallace o Carmen Thyssen. Y, aun más a lo largo de la historia han sido muchos los reyes preocupados por el coleccionismo y los mecenas de artistas como la familia Medici.

Hay un interesante libro sobre ello, para quien puede estar interesado “Buscadores de belleza” M. Dolores Jimenez y Cindy Mack (Ed. Ariel , 2007).

 

 

 

 

Espero que estas partes de la novela os parezcan tan interesantes como a mí y que veáis que el arte está en todas nuestras vidas, aunque a veces nos pase inadvertido.

Si te gustaría saber más sobre mi novela haz clic: Entresuelo izquierda.

 

 

 

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